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Jul 16

Entendiendo a los hijos adolescentes

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¿Te acuerdas cuando eras adolescente y llegaste a sentirte incomprendido?, ¿enojado sin razón alguna? ¿Cuando cambiabas de humor constantemente o llegabas a ver las cosas negativas? ¿Cuando un barro era motivo de un drama intenso? ¿O cuando todo lo que te decían tus papás era completamente injusto?

Sí, definitivamente la adolescencia fue dura, y seguramente también lo está siendo para tu hijo o hija. Por eso, aquí te dejamos algunas ideas para comprenderlos y generar un ambiente tranquilo y respetuoso en casa, lo que probablemente los apoyará para su vida fuera de ella.

Primero que nada, no discutas con ellos, lleguen a acuerdos. Bien dicen que hablando se entiende la gente. Por eso, no explotes, ni revientes en regaños, acuérdate que seguro eso a ti tampoco te gustaba. Mejor siéntate a hablar con ellos y deja que te expliquen sus sentimientos. Que vean que no te estás imponiendo, porque cuantas más veces les digas que no, más se van a aferrar a querer tener la razón, ¿a poco no?

También es importante que los felicites y les digas lo orgulloso que estás de ellos. No te decimos que les aplaudas y les grites una porra o los premies con cosas materiales, sino que con palabras y acciones como decir “gracias” o “lo hiciste bien”, sientan tu amor y reconocimiento.

Otra cosa que ellos necesitan es que les des su espacio. Recuerda que no te pertenecen. Al darles su espacio te estás ganando su confianza y les demuestras respeto. Claro que si notas señales de alerta, tendrás que romper esa intimidad, pero mientras no notes algo extraño, respétalos. Esto incluye que si quieren estar a solas, se los permitas. No los obligues a estar todo el tiempo compartiendo momentos contigo o con sus hermanos. Sí debe estar presente, pero es normal que no quiera, de chavito tú también querías tiempo para ti.

Por nada del mundo olvides preguntarles acerca de su vida. Deja que te cuenten de su día, de sus amigos, de sus maestros. Ninguna historia es insignificante. Deja que vean lo mucho que te interesan y cuéntales cosas importantes de tu vida para mostrarles que tú también quieres abrirte a ellos.

Por último, pero no menos importante: deja que lloren, que se enojen, que se sientan tristes. Si se guardan sus emociones, después pueden sacarlas de forma negativa. Es importante que aprendan a reconocer lo que sienten, ¡y quién mejor que tú para ayudarlos también a entenderlas!

Cada vez que te desesperes o no sepas qué hacer, recuerda que tú estuviste en situaciones similares. Así que ponte en sus zapatos, respira, cuenta hasta diez y demuéstrales tu amor pensando en las ideas anteriores.